La cuenta atrás para la factura electrónica: quedan cuatro meses
El impacto de VeriFactu no es uniforme; se ramifica y adquiere matices distintos en cada sector y para muchos negocios, familiares con márgenes ajustados, la inversión en nuevo software y la formación necesaria representa un desafío considerable. Este reto se multiplica en sectores con operativas más complejas. Un taller mecánico, por ejemplo, emite facturas que desglosan mano de obra, piezas y servicios. Sus programas de gestión deberán adaptarse para generar facturas conformes a la nueva ley. Lo mismo sucede en las ferreterías, que combinan la venta a particulares (B2C), sujeta a VeriFactu, con la venta a profesionales y empresas (B2B). Esta segunda vertiente les sitúa también en el radar de otra ley en desarrollo, la Ley Crea y Crece, que impondrá la factura electrónica en todas las operaciones entre empresas.